La leche materna brinda protección permanente contra infecciones

La leche materna es el mejor alimento para el bebé en sus primeros meses de vida porque contiene elementos que no se encuentran en otras leches alternativas, como los factores inmunológicos, celulares, hormonales, de anticuerpos y por las proteínas, grasas, minerales, vitaminas y agua que aporta. La  Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda ofrecer de manera exclusiva este alimento hasta los seis meses y, a partir de entonces, seguir dando el pecho junto con otros alimentos hasta al menos los 2 años.

Como hemos apuntado en numerosas ocasiones, los beneficios de la lactancia materna son incontables tanto para el pequeño como para la madre; ahora hay una razón más para apostar por la leche materna. Según un reciente estudio de la Universidad de Birmingham (Reino Unido), la leche materna puede brindar protección contra infecciones de por vida. De ser así, la inmunidad contra las enfermedades que transmite a su hijo mientras da el pecho no terminaría con el destete si no que perduraría a largo plazo.

La investigación realizada en ratones y publicada en ‘Science Advances’, defiende que la protección era impulsada por la transferencia de células inmunes y no por los anticuerpos. Este estudio liderado por el doctor William Horsnell demostró que las madres expuestas a una fuente de infección incluso antes del embarazo pueden transferir inmuidad al bebé de por vida. “La transferencia inmune de madre a hijo a través de la lactancia materna es una fuente muy importante de protección contra infecciones tempranas”, dice el autor de la investigación.

También reduce el riesgo de enfermedades crónicas

Los expertos coinciden en que la leche materna ayuda a prevenir la aparición de muchas enfermedades y problemas de crecimiento. A continuación enumeramos unas cuantas:

Disminuye el riesgo de muerte súbita infantil

– Reduce en un 50% el riesgo de hospitalización y muerte por enfermedades respiratorias

– Disminuye el riesgo de desarrollar bronquiolitis (infecciones virales) y neumonía (infecciones bacterianas)

– Reduce la posibilidad de padecer enfermedades respiratorias, como el asma, debido a que se ha asociado la lactancia materna en etapas tardías del desarrollo con un mayor crecimiento de los pulmones y vías respiratorias.

– Tiene un efecto preventivo en enfermedades alérgicas como conjuntivitis, rinitis y eczemas.

– Previene enfermedades en la vida adulta como la obesidad y diabetes, enfermedad de Crohn e infarto de miocardio.

– La lactancia materna tiene efectos beneficiosos sobre el sistema cardiovascular de la madre.

Por si todo esto fuera poco, los expertos coinciden en que amamantar es uno de los mayores actos de amor entre madre e hijo.

* Foto de badarsk (www.pixabay.com)

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