Métodos para calmar los cólicos del lactante

El cólico del lactante se puede calmar con tratamientos no invasivos

El cólico del lactante es un trastorno que se da alrededor de los tres primeros meses de vida que se caracteriza por un llanto inconsolable y continuado del bebé. Un niño con cólicos puede llorar mas de tres horas sin parar, varios días a la semana, generalmente al caer la tarde-noche y en principio sin causa aparente (estando cubiertas todas sus necesidades relacionadas con la alimentación y el cuidado del bebé).

Aún no se conocen con total certeza sus causas. Desde un punto de vista médico apuntan a que se podría tratar de dolor abdominal por un sistema digestivo aun inmaduro, pero ésta no es la única teoría.

En EEUU, el doctor Harvey Karp es una de las eminencias para detener el llanto del recién nacido. En su libro “El bebé más feliz del barrio” explica las causas y la solución para calmar los cólicos del lactante.

Su teoría parte de que el recién nacido humano nace tres meses antes de lo que debiera con el fin de poder atravesar el canal del parto. Justo los tres meses en los que se suele desarrollar el cólico. No cree que se trate de un sistema digestivo inmaduro sino de un tema emocional. Por ello, propone una “vuelta al útero”que se logra a través de 5 sencillos pasos:

-Succionar sin necesidad de alimentar.

Envolver, limitando el movimiento de brazos del bebé, poniéndolos a los lados del cuerpo bien sujetos.

-Colocar al bebé de lado o boca abajo. Siempre con la barriga sujeta.

-Mecer al bebé como si de un columpio se tratase pero más rápido, casi como tiritando. El movimiento del embarazo duerme al feto.

-Hacer el clásico sonido de “shhhh” cerca de su oído haciendo recordar al bebé lo que escuchaba en el vientre materno.

El resultado: el llanto del bebé se detiene en cuestión de segundos. ¿Alucinante verdad?

Pero hay más tratamientos con soluciones no invasivas  (no medicalizadas) para ayudar a calmar el cólico del lactante.

Elena Casas, directora de Rehabitalia, es fisioterapeuta, especializada  en obstetricia, uroginecología y terapeuta de método rubio para cólicos del lactante.

Ella trata a bebés en su clínica y en dos o tres sesiones consigue que los bebés mejoren considerablemente e incluso que desaparezcan los cólicos a través de un tipo de osteopatía conocida como el método rubio.

Consiste en una serie de manipulaciones o presiones muy suaves que se aplican en el intestino y el sistema fascial que lo envuelve abarcando desde la boca (succión), todo el aparato digestivo hasta el ano e incidiendo en zonas donde puede estar el problema como son las válvulas que unen las diferentes partes del aparato digestivo (píloro, cardias, ilicecal..).

Con las manos, detectan las zonas de tensión y las tratan elastificando y “despegando” los tejidos e induciendo su regulación para favorecer el tránsito y lograr que el bebé no necesite hacerlo a través de los cólicos.

Como en cualquier otra técnica de osteopatía se basa en ayudar al cuerpo en su proceso de autorregulación.

Es importante señalar que durante el tratamiento, el bebé no sufre ya que son presiones mínimas y los padres pueden estar presentes durante todo el tratamiento.

Con este método se pueden tratar también dificultades para eliminar los gases, estreñimiento o reflujo o incluso pueden mejorar los lactantes con alergia o intolerancia a la lactosa.

Para más info: Fisioterapeuta Elena Casas

Además del método rubio, existen más tratamientos de osteopatía. Otro de ellos, parte de la teoría de que es un problema de encabalgamiento de los huesos de la cabeza. El feto se prepara para atravesar el canal del parto y los huesos de la cabeza se mantienen tremendamente flexibles y se”montan uno encima del otro”.

La mayoría de los bebés recuperan la forma pero otros mantienen ese “encabalgamiento” presionando el nacimiento del vago, comienza en la cabeza y atraviesa parte del cuerpo hasta el estomago, que es donde se encontraría la dolencia padeciendo cólicos.

Carmen Lillo es enfermera, fisioterapéuta y osteopata, una reconocida especialista que detecta con tan sólo acariciar la cabecita del bebé si tiene o no cólicos o reflujo.

Su trabajo consiste en realizar un masaje craneal que cosiste en hacer pequeñas presiones en la cabeza para colocar y “aplanar” los pequeños encabalgamientos. Después pasa por el paladar y finalmente masajea puntos estratégicos en la zona abdominal.

Después de 2-3 sesiones el bebé deja de tener episodios de llanto prololngado.

El doctor pediatra Carlos González, refiere en su libro “Comer Amar Mamar” que no todos los niños del mundo tienen cólicos. Asegura que niños de oriente o africanos no los padecen. Es más una sintomatología de los niños de EEUU o Europa.

Según su teoría, los niños que son criados en brazos y atendidos en el llanto, no tiene cólicos o al menos son menos propensos a padecerlos.

Las instrucciones que aporta las refiere de Taubman, un pediatra estadounidense que demostró que con unas sencillas instrucciones, los bebés dejaban de llorar en dos semanas  y son las siguientes:

1-Nunca deje llorar a su bebé      

2-Para detectar por qué llora, tenga en cuenta: si quiere comer, chupar, que le cojan en brazos, está aburrido y quiere estimulación, si tiene sueño.

3- Si sigue llorando durante 5 minutos con una respuesta, pruebe otra.

4-No tenga miedo de sobrealimantar ni malcriar al niño.

Carlos González insiste además en que el exceso de brazos, caricias y cariño no es malo, que no cococe a ningún ser humano con enfermedades mentales por esto pero si personas con grandes problemas psicológicos y psíquicos por ausencia de amor.

El doctor Carlos Gonzalez es partidario de los brazos y el porteo seguro. Además la posición ergonómica de “la ranita”mantiene al bebé en posición vertical facilitando la salida de los incómodos gases. Unas postura que se puede conseguir gracias a camisetas portabebés, fulares y mochilas.

Hay muchas teorías sobre los cólicos pero cada vez se acercan más a temas emocionales más que físicos. Desde Método Canguro apostamos por atender a los bebés con respeto, empatía, amor y sin miedo a malcriar.

Esperamos que con este artículo hayamos podido ayudar a muchas familias a que bebés no sufran colicos o al menos a no pasarlo tan mal.

www.metodocanguro.com

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