Qué ropa debe llevar mi bebé a la escuela infantil

El primer día es uno de los más duros, tanto para los bebés como para los padres. Tener que pasar por el trance de separarnos de ellos no es tarea fácil, y si a eso sumamos todos los preparativos que debemos llevar a cabo para su primer día de guarde, para el que no debemos olvidarnos de nada, la cosa se nos complica. Por ello, en este artículo, queremos facilitarte un poquito más este momento y los días previos, con una lista con la ropa y objetos que nuestro bebé necesita para ir a la escuela infantil.

Está claro, que con el estrés de este día, es imposible que nos acordemos de todo lo necesario a la primera. Por ello, lo más aconsejables es que creemos una lista con todo lo imprescindible. No vale una lista mental, debe ser escrita. De lo contrario nos olvidaremos de muchas cosas. Así que, toma nota esta es la ropa que debe llevar tu bebé.

Para comenzar, los expertos de ropa de bebe de Paz Rodríguez, nos recomiendan que la ropa que lleve a la escuela infantil, deben ser prendas amplias, que les permita libertad de movimiento, que sea cómoda, práctica y segura.

Qué ropa debe llevar un bebé a la guardería

Casi todas las guarderías comparten unas normas y recomendaciones para vestir a los niños, por lo que es importante que las atendamos, para mayor confort de nuestros bebés. Además, seguramente, la primera vez que visites la escuela infantil te las detallarán, lo cual es de gran ayuda para prepararlo todo.

En lo que respecta a los tejidos, los mejor son los tejidos naturales, ya que son los más respetuosos con su delicada piel. Sobretodo, cuando hablamos de los bodis y la ropita interior. Además, es importante que nos aseguremos de que no tengan etiquetas que puedan producirles o generarles rozaduras.

Debemos elegir ropa, que sea fácil de poner y quitar, para que sea mucho más fácil para las profes y monitoras, cambiarles el pañal o el conjunto al completo, en caso de que se hayan manchado o mojado. Te recomendamos prendas con cierres automáticos, cinturas de goma elástica, camisetas anchas… Todo tipo de prendas básicas con las que mejor y más cómodos se sientan.

La resistencia de las prendas, también es esencial. Es recomendable, prendas que puedan meterse sin problema a la lavadora y que no requiera planchado. Ya que los bebés se ensucian un montón y necesitaremos lavar su ropa muy a menudo, es decir, cada vez que se la quitemos.

El calzado también es un asunto importante. Si es invierno, debemos usar unas botitas o deportivas con velcro, que sean fáciles de quitar, y que no le hagan daño. No debemos esperar a que las estrenen el primer día que vayan a la escuela infantil, ya que al ser nuevo podrían hacerles daño en los pies, y lo pasarán mal.

Obviamente, en la mochila que preparemos a nuestro bebé, debemos añadir una muda al completo para cambiarlo en caso de que sea necesario. Normalmente, lo es. Los bebés y los niños pequeños tienden a mancharse mucho, sobre todo cuando están jugando y en compañía de otros niños.

A todas las mamás nos gusta que nuestra niña o niño sea el más guapa, más estiloso y vaya vestido más mono, de todos. Pero debemos ser sensatos y evitar caer en el uso de muchos adornos y complementos, puesto que no serán nada cómodos para ellos e impedirán su libertad de movimiento. De hecho, hay algunas escuelas, que desaconsejan el uso de petos, por su poca practicidad a la hora de vestir y desvestir a los bebés.

Qué meter en la mochila de la guardería

Más allá de las prendas de vestir, hay otros muchos objetos necesarios y de vital importancia, que no debemos pasar por alto. Se trata de los pañales, la crema del culito, toallitas, chupetes, pañuelos, baberos. También es recomendable añadir peine, colonia, esponja, toalla mediana con su nombre, biberones, y dependiendo de si le preparan, o no, la comida en la guardería, debemos llevarle comida.

Por último, y lo más importante si eres madre primeriza, es mentalizarnos de que ese primer día, será un día muy duro, en el que posiblemente, o no, hayan lágrimas a la hora de despedirse y dejar a nuestro. Atender su llanto, escuchar, calmar, abrazar y tratar de dejarles cuando están tranquilos es una forma de hacerlo más llevadero. Evitar las prisas…Quizá tomando una pieza de fruta en la puerta de la clase es una manera de dejarle de una forma tranquila. Los primeros días la adaptación debe hacerse en tiempos cortos y adaptándose al ritmo del niño siempre que se pueda. Hacerlo desde el respeto y la escucha hacia el niño es la mejor forma de conseguir que el niño asuma la situación con confianza y sintiéndose seguro y equilibrado. En pocas semanas, lo pasará genial 😉

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